La hemorragia vítrea ocurre cuando sangre proveniente de vasos retinianos o neovasos ingresa al humor vítreo —el gel transparente que llena el interior del ojo. Al enturbiarse el vítreo, la luz no puede llegar normalmente a la retina, produciendo desde una leve sensación de flotadores o niebla hasta la pérdida completa de la visión. Es una urgencia relativa: aunque rara vez pone en riesgo el ojo de inmediato, requiere evaluación oftalmológica a la brevedad para determinar su causa y descartar un desprendimiento de retina subyacente.
¿Cuáles son los síntomas?
- Aparición brusca de manchas oscuras, telarañas o flotadores (miodesopsias).
- Visión borrosa o nublada, como a través de humo o neblina.
- Sombra o cortina oscura en el campo visual.
- Pérdida parcial o total de la visión en un ojo (en casos graves).
- La pérdida de visión es generalmente indolora.
- Fluctuación de la visión (puede verse mejor por la mañana al levantarse y peor durante el día).
¿Cuáles son las causas?
- Retinopatía diabética proliferativa: la causa más frecuente. Los neovasos frágiles sangran espontáneamente.
- Desgarro o desprendimiento de retina: al romperse un vaso durante el desgarro.
- Desprendimiento de vítreo posterior con avulsión de un vaso retiniano.
- Oclusión de vena de la retina con neovascularización secundaria.
- Traumatismo ocular.
- Degeneración macular húmeda con membrana neovascular que sangra.
- Enfermedad de Terson (hemorragia vítrea asociada a hemorragia subaracnoidea).
- Retinosquisis, angiomatosis retiniana u otras patologías vasculares.
¿Cuál es el tratamiento?
- Observación y reposo: en hemorragias leves sin desprendimiento de retina, muchas se reabsorben solas en semanas o meses.
- Fotocoagulación láser: si hay neovasos visibles o zonas isquémicas, el láser reduce el estímulo para la formación de nuevos vasos.
- Inyección intravítrea de anti-VEGF: en hemorragia vítrea por neovasos secundarios a retinopatía diabética o DMAE húmeda.
- Vitrectomía: cuando la hemorragia no se reabsorbe en 1–3 meses, cuando hay desprendimiento de retina traccional o cuando la causa requiere intervención quirúrgica directa.
- Ecografía ocular B-Scan: estudio indispensable cuando el vítreo opaco impide visualizar la retina, para descartar desprendimiento.
¿Cuándo consultar al médico?
Evaluación de urgencia
Ante toda hemorragia vítrea, el primer paso es realizar una ecografía ocular B-Scan para visualizar la retina a través del vítreo opaco y descartar un desprendimiento de retina subyacente, que requeriría cirugía de urgencia.
Reposo y posición
Se indica reposo relativo y dormir con la cabeza elevada (45°) o en decúbito lateral para que la sangre sedimente en la parte inferior del vítreo y libere parcialmente el eje visual.
Seguimiento estrecho
Si no hay desprendimiento de retina y la causa es conocida, se realizan controles periódicos (cada 2–4 semanas) con ecografía para monitorear la reabsorción. Si pasadas 4–8 semanas el vítreo sigue opaco o hay signos de tracción retiniana, se programa la vitrectomía.
Vitrectomía si corresponde
La vitrectomía vía pars plana (VPP) permite extraer el vítreo hemorrágico, tratar la causa del sangrado (láser endocular, retinotomía, tamponada) y restaurar la transparencia de los medios en una sola intervención.
Recomendaciones importantes
- Reposo con cabeza elevada para facilitar la sedimentación de la sangre.
- Evitar esfuerzos físicos intensos y maniobras de Valsalva (pesos, tos fuerte) que pueden reactivar el sangrado.
- No tomar aspirina ni antiinflamatorios sin indicación médica.
- Controlar estrictamente la diabetes e hipertensión si están presentes.
- Consultar de urgencia si la visión empeora bruscamente o aparece una sombra o cortina nueva.
- Después de una vitrectomía, seguir las indicaciones posoperatorias específicas del Dr. Monges.
Preguntas frecuentes
¿La hemorragia vítrea se reabsorbe sola?
Muchas hemorragias vítreas leves o moderadas se reabsorben de manera espontánea en semanas o meses. Sin embargo, las densas o las asociadas a neovascularización activa (como en la retinopatía diabética) pueden tardar mucho o no resolverse, requiriendo vitrectomía.
¿Cuándo es urgente consultar?
Siempre que haya pérdida visual brusca, aunque sea indolora. La urgencia aumenta si además de los flotadores aparece una sombra o cortina oscura, ya que esto puede indicar un desprendimiento de retina asociado que requiere cirugía dentro de las 24–48 horas.
¿Puede volver a sangrar después del tratamiento?
Sí, especialmente si la causa subyacente (diabetes, oclusión vascular) no está controlada. La fotocoagulación láser y las inyecciones de anti-VEGF reducen significativamente el riesgo de resangrado al tratar la neovascularización causal.
¿La vitrectomía es el único tratamiento?
No. Muchas hemorragias vítreas se manejan de forma conservadora con observación, láser y/o inyecciones intravítreas. La vitrectomía se reserva para casos en que la hemorragia no se reabsorbe, hay desprendimiento de retina asociado, o cuando el seguimiento requiere visualizar la retina con urgencia.
