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Síntomas de cataratas: cómo saber si las tenés y cuándo operarse

Las cataratas afectan a la mayoría de las personas a partir de los 60 años. Te explicamos cómo se manifiestan, cómo se diagnostican y cuándo es el momento de operar.

Dr. Fabián Monges
·7 min de lectura

Las cataratas son el opacamiento progresivo del cristalino, el lente natural del ojo que enfoca la luz sobre la retina. Es la causa más frecuente de pérdida visual reversible en el mundo y afecta a prácticamente todas las personas a partir de los 60-65 años en mayor o menor medida. La buena noticia: la cirugía de cataratas es uno de los procedimientos más seguros y efectivos de toda la medicina.

Síntomas principales de las cataratas

Visión borrosa progresiva

El síntoma más típico. La visión se va nublando gradualmente, como si se mirara a través de un vidrio esmerilado o empañado. A diferencia de la visión borrosa súbita (que es urgente), la de las cataratas es lenta y progresiva, durante meses o años.

Dificultad para ver de noche

Las cataratas dispersan la luz y reducen el contraste, lo que hace que conducir de noche sea especialmente difícil. Los faros de los autos parecen más brillantes y molestos de lo normal.

Halos y destellos alrededor de las luces

La luz dispersada por el cristalino opaco crea halos o estrellas alrededor de las fuentes luminosas. Este síntoma es más notorio de noche o en ambientes con luz artificial.

Visión doble en un ojo (diplopia monocular)

Algunas cataratas, especialmente las nucleares, pueden producir una segunda imagen superpuesta en un solo ojo. Cierra un ojo: si la visión doble persiste, puede ser una catarata.

Cambios frecuentes en la graduación

Las cataratas pueden cambiar el poder refractivo del ojo, llevando a que los anteojos queden desactualizados con mayor frecuencia. Paradójicamente, algunos pacientes con cataratas nucleares experimentan una mejora transitoria en la visión de cerca (el llamado "segundo ojo joven"), porque el núcleo más denso actúa como una lupa.

Los colores se ven apagados o amarillentos

El opacamiento del cristalino filtra la luz azul y hace que los colores pierdan intensidad o se vean con un tono amarillento. Es un síntoma que suele notarse después de la cirugía, cuando los pacientes quedan asombrados por la intensidad de los colores que no habían visto en años.

Tipos de cataratas según su localización

  • Nuclear: opacamiento del núcleo central. Produce miopización progresiva y visión borrosa de lejos. La más frecuente en adultos mayores.
  • Cortical: opacamiento de la corteza del cristalino, en radios desde la periferia. Produce deslumbramiento y diplopía.
  • Subcapsular posterior: en la cara posterior del cristalino. Afecta mucho la lectura y produce halos intensos. Más común en diabéticos y pacientes con corticoides.
  • Catarata congénita: presente desde el nacimiento o la infancia. Requiere tratamiento urgente para evitar ambliopía.

¿Cuándo es el momento de operar?

No existe un criterio único basado en la densidad de la catarata. La indicación quirúrgica es fundamentalmente funcional: se opera cuando la catarata interfiere con las actividades de la vida diaria del paciente, ya sea leer, conducir, ver televisión, reconocer rostros o moverse con seguridad.

Criterios para indicar la cirugía

La catarata afecta la calidad de vida (no puede leer, manejar, cocinar o moverse con seguridad); la corrección con anteojos ya no mejora la visión; la visión borrosa genera riesgo de caídas; o el médico detecta una catarata que eleva la presión ocular (glaucoma facogénico).

No hay un tiempo máximo para esperar: las cataratas no se "pudren" ni se vuelven peligrosas por estar mucho tiempo. Pero esperar demasiado puede hacer la cirugía más difícil técnicamente (cataratas muy densas o hipermaduras).

Diagnóstico

  • Agudeza visual con y sin corrección: para cuantificar el impacto sobre la visión.
  • Biomicroscopía con lámpara de hendidura: permite ver el cristalino y clasificar la catarata.
  • Fondo de ojo: para descartar otras causas de pérdida visual (DMAE, retinopatía diabética).
  • Biometría ocular: mide el ojo para calcular el poder de la lente intraocular antes de la cirugía.
  • Topografía corneal: para detectar astigmatismo y elegir el tipo de lente.

Tratamiento: la cirugía de cataratas

La única solución efectiva para las cataratas es la cirugía. No existe ningún colirio ni medicamento que las cure o las detenga. La técnica estándar es la facoemulsificación: se hace una incisión de 2-3mm, se fragmenta y aspira el cristalino opaco con ultrasonido, y se implanta una lente intraocular plegable. La cirugía dura 15-20 minutos, se realiza con anestesia tópica (gotas), no requiere internación y el paciente se retira normalmente.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía de cataratas duele?

No. Se realiza con anestesia tópica (gotas anestésicas). El paciente permanece despierto y puede ver luces, pero no siente dolor. Algunos pacientes sienten leve presión durante el procedimiento.

¿PAMI cubre la cirugía de cataratas?

Sí, al 100%. PAMI cubre la cirugía de cataratas por facoemulsificación incluyendo la lente intraocular monofocal estándar, honorarios y anestesia. El afiliado no abona nada.

¿Cuánto tiempo lleva la recuperación?

La recuperación es rápida. La visión mejora notablemente desde el día siguiente. Los colirios postoperatorios se aplican por 4-6 semanas. La mayoría de los pacientes retoma su actividad normal en pocos días.

¿Se puede operar los dos ojos al mismo tiempo?

En Argentina no se opera simultáneamente. Se opera un ojo, se espera 2-4 semanas para evaluar el resultado, y luego se programa el segundo. Esto permite ajustar el poder de la segunda lente si fuera necesario.

¿Hay cataratas que no se pueden operar?

Prácticamente no. La facoemulsificación permite operar cataratas en casi cualquier estadio y en pacientes de cualquier edad. Solo en casos muy específicos (ojo único con cataratas muy densas, enfermedades sistémicas graves) se pondera cuidadosamente el riesgo-beneficio.