El examen de fondo de ojos —también llamado oftalmoscopía o fundoscopía— es el estudio de referencia para evaluar el estado de la retina, el disco óptico (nervio óptico), los vasos sanguíneos retinianos y la mácula. El Dr. Monges lo realiza con oftalmoscopio indirecto binocular y lente de contacto de alta magnificación, lo que permite una visualización panorámica y estereoscópica de la retina periférica y central. Es un estudio imprescindible en toda consulta oftalmológica completa y en el seguimiento de la mayoría de las enfermedades oculares.
¿Qué evalúa?
- Estado de la mácula y fóvea
- Aspecto del disco óptico y relación excavación/disco
- Calibre y trayecto de los vasos sanguíneos retinianos
- Presencia de hemorragias, exudados o neovascularización
- Periferia retiniana: desgarros, degeneraciones, desprendimientos
- Cuerpo vítreo posterior: desprendimiento, tracción, hemorragia
¿Cuándo se indica?
- Control anual en diabéticos e hipertensos
- Miopía alta (mayor a -6 dioptrías)
- Síntomas de miodesopsias (moscas volantes) o fotopsias (destellos)
- Control postoperatorio de vitrectomía o cirugía de retina
- Sospecha de desprendimiento de retina
- Evaluación de antecedentes familiares de patología retiniana
- Parte de todo examen oftalmológico completo
Preparación del paciente
Se instilan gotas midriáticas 20-30 minutos antes del examen para dilatar la pupila. La visión permanece borrosa 3-5 horas luego de la dilatación. Se recomienda NO conducir hasta que el efecto de las gotas ceda. Traer acompañante si es posible.